La trufa Pizzo IGP

El atractivo es innegable, ya que Pizzo produce uno de los mejores helados de Italia: una cúpula de avellana con un centro de chocolate negro fundido y una pizca de cacao en polvo. Pero la ciudad merece una visita por muchas razones: las terrazas invitan a disfrutar de la animada Piazza della Repubblica, desde donde se puede contemplar el mar, y sus estrechas calles son perfectas para un paseo tranquilo, parando en las tiendas tradicionales para fotografiar sus encantadoras callejuelas, admirando las obras de arte de la Iglesia Matriz de San Giorgio y visitando el Castillo, vinculado a la historia de la ejecución de Joaquín Murat. Alrededor de Pizzo, las playas invitan a darse un refrescante chapuzón, y una de ellas, a las afueras del centro histórico, alberga una pequeña joya de devoción popular: la iglesia de Piedigrotta. Tras recorrer la soleada ciudad, no podrá resistirse a parar en la plaza y degustar la famosa trufa en sus diversos sabores: chocolate, chocolate blanco, pistacho, vainilla, fresa, gianduja, almendra, limón, naranja, clementina, cebolla de Tropea, fior di latte, avellana, ¡y un sinfín de sabores más! ¿Le interesa adquirir productos calabreses? ¡Contáctenos!






