En ningún otro lugar la belleza de la naturaleza se fusiona en completa armonía con las construcciones humanas como en Pantelleria. Coladas de lava, vegetación mediterránea y pequeñas calas se alternan con viviendas tradicionales (dammusi) y edificios agrícolas construidos con piedra volcánica y guijarros: el resultado es una atmósfera única y auténtica, la verdadera esencia del Mediterráneo.